¿Cómo congelar alimentos para exportar?

LOS VEGETALES CONGELADOS LIDERAN LAS EXPORTACIONES DEL SECTOR AGROALIMENTARIO

En el último año, la industria de alimentos ha mostrado una inclinación hacia las soluciones prácticas para el consumidor final, a través de las opciones congeladas.
Entre ellas tenemos las verduras congeladas, que destacan porque pueden conseguirse fuera de temporada, por lo que están al alcance de todos durante todo el año. Son medioambientalmente sostenibles, ya que llegan al consumidor limpias, enteras o troceadas, de manera que no generan desperdicios, y son de uso fácil y rápido, pues se presentan listas para cocinar. En definitiva, la industria de verduras congeladas logra un producto único a nivel nutricional y gastronómico que, además, cuenta con la ventaja de poder disfrutarse siempre.

La producción de verduras congeladas ha protagonizado un aumento considerable en los últimos años. Este crecimiento obedece, por un lado, al incremento de la exportación y, por otro, a una creciente demanda del consumo de vegetales congelados en los hogares. Pero el proceso que se sigue para obtenerlas es desconocido para la mayoría de la población. Por eso, a continuación, se explica cada paso.

¿Cómo es el proceso de la huerta al congelador?

El agua es el componente principal de los alimentos, por lo que congelar un alimento significa congelar el agua que contiene. Cada año, las empresas que conforman este sector recogen las verduras de temporada de los campos repartidos por todo el país. Una vez que las verduras son recolectadas se trasladan con rapidez a la fábrica para someterlas a un sencillo pero innovador proceso.

En la fábrica se lavan para retirar la tierra y la suciedad que puedan tener y se sumergen en agua hirviendo durante unos minutos, un proceso denominado escaldado. Se trata de una técnica culinaria que permite la inactivación enzimática, ablanda el alimento y posibilita una mejoría en la conservación.

Una vez cocidas, las verduras se congelan a gran velocidad para que el producto final conserve toda su calidad. El proceso de ultracongelación se realiza a temperaturas inferiores a -20 ºC.

Como transcurre muy poco tiempo entre la recolección y la congelación, los vegetales conservan muy bien todas sus cualidades nutritivas; hasta en ocasiones es superior su contenido en vitaminas y minerales. Por ejemplo, la cantidad de vitamina C que aportan las espinacas frescas consumidas a los tres días de su recogida es menor que las que proporcionan las espinacas congeladas.

En general, las verduras congeladas son alimentos que constituyen una importante fuente de vitaminas, minerales, fibra y antioxidantes capaces de fortalecer y proteger de numerosas patologías.

El consumo de verdura fresca implica un proceso más lento. A veces pasan semanas hasta que llega al consumidor final, ya que tiene que ser almacenada, transportada y distribuida en los comercios. Durante este tiempo, los alimentos pueden perder de forma progresiva sus vitaminas y minerales.

Gracias al proceso de ultracongelación, se impide el desarrollo de microorganismos, se mantiene la calidad del producto, se evita la pérdida de nutrientes y aumenta su vida útil sin alterar sus cualidades organolépticas.

Si quieres conocer más sobre el proceso de congelamiento y frutas para su exportación te invitamos al curso “TECNOLOGÍA Y MANEJO POSCOSECHA DE FRUTAS Y HORTALIZAS” donde aprenderás los siguientes temas: Composición, Tecnologías Poscosecha, Cadena de Frío, Almacenamiento y Transporte.

Para más información ingresa al siguiente link https://bit.ly/2YofhSnDiseño sin título (93)

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *